PERÚ A DOS MESES DE PROTESTAS POPULARES

PERÚ A DOS MESES DE PROTESTAS POPULARES

¿Que pasa en #Perú? ¿Cuál es la situación de las principales ciudades? #Lima #Cusco #Julialca #Puno #Arequipa #Tacna #MadreDeDios ¿Cual es la actuación de las fuerzas represivas? ¿Cuales son las contradicciones en el régimen político?

Las protestas se han registrado desde el 7 de diciembre de 2022 en todo el país, cuando el Congreso destituyó a Pedro Castillo de la Presidencia de la República y juramentó a Dina Boluarte.

El pasado 4 de enero tuvo inició una huelga indefinida contra el Gobierno de Boluarte, el cierre del Congreso, nuevas elecciones con nuevas reglas electorales y por una Asamblea Constituyente popular y soberana para la redacción de una nueva constitución.

¿Cuál es la situación de las principales ciudades?

Puno (Juliaca):

Juliaca ha sido uno de los epicentros de lucha de los pueblos oprimidos y trabajadores peruanos, los cuales han encabezado las manifestaciones que han sido reprimidas con más violencia por la Policía Nacional.

Juliaca se encuentra al Sur del Peru, cerca del Lago Titicaca, y estando a más de 3.800 metros de altura no ha tirado los pies del suelo.

Con consistencia ha trabado largas marchas y cierres de carreteras, los cuales han estado sometidas desde más de una semana a la represión policial a manos del Estado Peruano que ha culminado en el asesinato de más de 19 personas y dejado heridos a más de 45.

Los pobladores de Juliaca se movilizaron por las calles clamando a viva voz «¡La sangre derramada, jamás será olvidada! ¡Dina asesina!».

Este martes (10/01), habitantes de Juliaca realizaron una vigilia para más de una docena de personas que murieron durante los enfrentamientos de esta semana. En la imagen, los ataúdes de personas fallecidas afuera del hospital Carlos Monge Medrano, en Juliaca, en la Provincia de San Román, en el sur de Perú.

Esta región Aymara de Puno, que tiene frontera con el pueblo hermano de Bolivia, debió cumplir con tres días de toque de queda nocturno, que rigieron desde el miércoles 11 hasta el viernes 13 de enero a causa de las muertes de los luchadores sociales y pobladores. El 15 de enero, se retomó el toque de queda en la región y durará a priori 30 días, junto con la «inmovilización social obligatoria» en toda la región de Puno durante 10 días, lo que implica que los habitantes de esa zona deberán estar confinados en sus domicilios entre las 8 de la tarde y las 4 de la madrugada.

La propia fiscal de la Nación de Perú, Patricia Benavides, informó que se está efectuando una segunda investigación contra Dina Boluarte a partir de la masacre ocurrida en Juliaca a mano de las fuerzas represivas.

Líderes Aymaras de Puno han prometido marchar hacia Lima. “Nosotros nos hemos autoconvocado. Nadie nos financia. No nos dejaremos vencer”, dijo un dirigente. Las aguas están lejos de calmarse.

Es necesario reafirmar que han sido varias decenas miles los que se han movilizado en la ciudad de Juliaca, contrario a lo que dice la prensa tradicional.

Arequipa – Tacna y Madre de Dios

Esta ciudad tiene frontera directa con Chile, y es ahí donde un grupo de manifestantes bloqueó por varias horas un pase fronterizo hacia Chile. Si bien no se reportaron muertos, las protestas tuvieron enfrentamientos con las fuerzas represivas del estado dejando algunos heridos.

Luego de los asesinatos en Juliaca se ha retomado en Arequipa la jornada de luchas y protestas con aún más fuerza. El bloqueo de carreteras ha sido la medida más utilizada para denunciar al gobierno de Dina Boluarte y exigir respuestas a las demandas populares.

Pobladores dejaron sin acceso un tramo de la Panamericana Sur que se suma al corte de otras 125 rutas importantes en todo el país. Taxistas autoconvocados realizan un plantón en la Plaza Mayta Cápac, en Miraflores, como rechazo al gobierno de Dina Boluarte y en solidaridad por las personas fallecidas este lunes en Juliaca.

Al igual que Arequipa, Tacna fue una de las ciudades del sur del país que inició una huelga indefinida con cierre de mercados, ferias, galerías y centros comerciales. A su vez, como forma de contener y frenar las movilizaciones se cortó en gran medida el transporte público.

Los medios de comunicación tradicionales únicamente han mencionado el queme de una comisaría, pero han hecho oídos sordos a la continua persecusión y represión que las fuerzas del estado vienen realizando hacia los manifestantes.

¿Cómo saber que los actos de «vandalismo» no son realizados por los propios intramarchas del Estado para justificar la represión?

Vea aquí información sobre como la policia infiltra las marchas, protestas y organizaciones para incitar y justificar a la represión violenta.

Por consiguiente, en Madre de Dios la respuesta ha sido la continuación de las protestas y en específico el cierre de carreteras lo que ha llevado a que en total en toda la zona Sur sean más de 125 puntos interditados por manifestantes, revolucionários y pobladores.

En esta región miles de mineros pararon y se movilizaron para recuperar el bloqueo del puente Billinghurst que había sido tomado y desalojado por una movilización derechista. Ante esta situación las empresas del transporte interprovincial informaron que están trasladando menos del 50% de los pasajeros de lo que era habitual y acusaron pérdidas de hasta 30 millones de soles diarios.

Esta es una muestra de que se debe golpear donde duele, la economia del sur del país se ha visto afectada y no hay nada que moleste más a la burguesia que no ver sus billetes brillar a costa de la explotación del pueblo.

Cusco

Cusco es una de las zonas de más importancia del Perú y junto con Puno, Lima y el puerto de Callao se encuentran bajo estado de excepción por 30 días.

Sin bien las protestas en Cusco tomaron un nuevo nivel luego del 4 de enero, así como en la mayoría las localidade en Perú, no solo la organización popular aumentó sino la organización de las fuerzas de orden del Estado elevando así los heridos y asesinados.

La región se levantó con protestas de gran magnitud impulsadas por la población a razón de la indignación generada por el asesinato de 18 manifestantes en Juliaca, Provincia de San Román (Puno).

Tan solo este 12 de enero la población cusqueña sumó un nuevo mártir, el dirigente de una comunidad campesina que perdió la vida a causa de una herida de bala durante la represión de una protesta en Cusco. Asimismo, la Gerencia Regional de Salud señaló que hay 43 personas heridas como producto del enfrentamiento entre las fuerzas represivas y la población.

Al igual que otras zonas del país, ciudadanos de Cusco denuncian que las fuerzas represivas utilizan armas de fuego, y disparan directamente a zonas vitales.

En Cusco, los bloqueos se reportan en la carretera Longitudinal de la Sierra Sur, a la altura de localidades como Urcos, Combapata, Tinta y Sicuani y se impusó la suspensión de diversos servicios de transporte mediante cortes y bloqueos. Luego de un intento por tomar el aeropuerto Velasco Astete, donde hubo enfrentamientos con la policía, el Ministerio de Transporte anunció la interrupción temporal del servicio de vuelos.

Lima

Lima ha sido otros de los centros de movilización que han «explotado» en los últimos días. El 15 de enero se decretó estado de emergencia en la capital a partir de las manifestaciones de la última semanas en la cual se han congregado manifestantes de diferentes partes del país para unirse a las manifestaciones en la capital.

La Plaza San Martín permanece con resguardo policial constante, buscando eliminar ese espaico como un posible centro de congregación que incite la idea de organización y unión clasista.

El último sábado 14 de enero, se llevó adelante una marcha en el Centro de Lima que llegó hasta el Parque Kennedy en Miraflores. Miraflores es el centro «de la alta sociedad», es decir «de bue poder adquisitivo» en Lima. Al llegar al local, la policia no accióno con lacrimogenas y balines como hacer normalmente en los barrios populares y zonas lejanas a la alta sociedad.

A su vez es necesário resaltar que en Lima es donde se congregaron más grupos de partidos politicos de «izquierda», gremios laborales y los grupos sociales que más se han visto en todas las manifestaciones en el país siendo, ronderos, campesinos, indigenas y pobladores obreros (organizados por local de moriadia y no de trabajo).

A diferencia de las movilizaciones en Cusco, donde los manifestantes se enfrentaron con la Policía, en Lima solo hubo algunos roces con las fuerzas del orden.

Para los próximos días se está convocando a la llamada “Segunda marcha de los cuatro suyos” en la capital del país. Es una marcha masiva que replica la “marcha de los cuatro suyos” de julio del 2000 contra el gobierno de Alberto Fujimori. Dicha marcha representa una convocatoria a las comunidades aymaras y quechuas del país, ya que los “suyos” eran las cuatro regiones en que se había dividido el Imperio Inca.

Se augura que pueden llegar a Lima unos 50.000 pobladores aymaras. Y hasta el momento, ya han llegado a Lima varios grupos de ronderos, guardias de autodefensa campesinas de comunidades aymaras y quechuas. Allí también se encuentra Santos Saavedra, el presidente de la Central Única Nacional de Rondas Campesinas.

Huancavelica

Uno de los hechos que marcó las movilizaciones en esta ciudad, fue el intento de 400 manifestantes (en su mayoría comuneros) de tomar la central hidroeléctrica más importante del país. Esto sucedió el 14 de diciembre, y pusieron como condición leer sus reclamos en un medio nacional para no manifestarse contra el Complejo Hidroeléctrico del Mantaro, ubicado en el distrito de Colcabamba, Provincia de Tayacaja, región de Huancavelica. 

«Estamos plegados a esta medida de lucha toda vez que se indigna Huancavelica y Colcabamba la acción que está haciendo este Congreso corrupto, coludido con el Poder Judicial, con la Fiscalía, con el Ejército, con la Policía Nacional y eso no lo podemos permitir», dijo Nemesio Pacheco Lindo.

Durante los últimos días, otra de las acciones que llamó la atención de la prensa fue el incendio de las instalaciones del Poder Judicial luego de que manifestantes bloquearan la zona de acceso de Huancavelica – Lircay, con piedras y con llantas encendidas.

Centenas de personas salieron a las calles a continuar con las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso de la República. Lo extraño es que los mismos fueron en todo momento escoltados por un contingente policial, quienes se encontraban al final del grupo.

Se ha señalado que el gobierno permite la continuación de algunas marchas mientras reprime a otras a mansalva, ésto lo hace con la finalidad de utilizarlo como medio propagandístico en pro del llamado a «la paz» y el «diálogo».

¿Esto quiere decir que en las demás regiones del país no sucede nada?

Obviamente no; las protestas y movilizaciones se llevan adelante por todo el país, tan solo en Ucayali el 12 de diciembre al menos 10 mil ronderos se movilizarán para expresar su rechazo al gobierno de Dina Boluarte y exigir el cierre del Congreso. Y como esta, muchas otras ciudades se encuentran a píe de lucha contra el gobierno.

En Ayacucho, la policia nacional detuvo a tres dirigentes del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho y un músico cuando se desarrollaban una vigilia, lo cual derivo en masivas protestas por su libertad inmediata el pasado 13/01.

La actuación de las fuerzas represivas

Sobre esta cuestión hay dos cuestiones centrales.

  1. La represión durante las manifestaciones
  2. La persecusión, los infiltrados, y el amedrentamiento de la población que no se manifiesta.

La persecusión y la represión desmedida han sido elementos en todas y cada una de protestas.

Se comenzó utilizando balines de goma, los cuales, dependiendo de como son utilizados también pueden ser mortales, junto con bombas lacrimógenas, y se ha pasado, posteriormente, al 4 de enero, que es cuando se retomaron las movilizaciones, a utilizar en varias ciudades armas de fuego.

En el punto 2. observamos en parte que la represión no está destinada unicamente a aquellos que se encuentran protestando, como el gobierno quiere hacerlo ver, sino que, hay inumeros casos en los cuales han sido asesinados pobladores que volvian del trabajo a sus casas o que se encontraban asistiendo a heridos en la calle.

Por ende, podría desprenderse que la política que se lleva adelante es la del terror, donde se imparte miedo a la población para que la misma acate las ordenes abandonando las calles.

Para ver como se han puesto en juego todas las piezas de la maquinaria del estado al servicio del «orden» se ha impartido la utilización de intramarchas para legitimar la represión y la existencia de «terroristas», puesto que en gran medida se han hecho aluciones a Sendero Luminozo.

Paralelamente se han desarrollado acciones de persecusión a medios de prensa, organizaciones, organizaciones sociales, y colectivos. Es decir, existe una maquina de inteligencia Estatal volcada directamente al seguimiento, evaluación y persecusión de luchadores socials, revolucionarios y manifestantes.

Hasta el momento han habido varios detendios los cuales son escondidos bajo el termino de «terroristas», desacato, desorden público, ataque a la propeidad privada o del estado, etc. para no ser categorizados y por ende apoyados como Prisioneros Políticos

La policia tiene un trabajo clave, ahogar las manifestaciones para poder llevar adelante un proceso de «dialogo» que achaque completamente el movimiento popular y clasista dejando así a las burocracias de los movimientos en Perú, al igual que sucedió en Ecuador.

El Estado Peruano dejó- hasta el momento- un saldo de 54 muertos, 531 heridos y 329 detenidos.

Las contradicciones en el régimen político

Tras la caída de Alberto Fujimori, las principales fuerzas políticas de la burguesía a lo largo de los años no han podido estabilizarse.

La dictadura Fujimorista fue el ápice para la clase dominante limeña relacionada con la explotación de recursos naturales en el interior. Pero, la manutención de la dictadura se volvia algo imposible, ya en un momento de la história donde el «neoliberalismo» estaba instaurado en Perú todavía subsistía una dictadura que parecía anacrónica a la propaganda sobre la «democracia».

Como costumbre de la burguesia, transformarse y cambiar de color como el camaleón es una de las cosas que más sabe hacer. Si bien acabó la dictadura de Fujimori, el fujimorismo siguió y sigue en pie, tanto así que todo gobierno que llegaba a través de las elecciones ha sido brutalmente embestido por el parlamento, donde siempre el fujimorismo se mantuvo fuerte.

Es así que asumió Pedro Castillo, perseguido al igual que todos los gobiernos por las directrices de la burguesia y las promesas populares. Castillo culminó por ser un voto castigo a la dominación de esa elite, la cual, se concentro en el Congreso, donde a su vez, se terminó por depositar el descontento popular, mismo descontento hacia todo el régimen que ya se había expresado en 2020, en una serie de movilizaciones que derivaron en la caída del gobierno de Manuel Merino.

La situación política entonces viene desarrollándose como una bola de nieve. Ya el 27 de mayo del 2022, el Legislativo había adelantado la hora del pleno para tratar la vacancia presidencial, en un marco de renuncias que vivia el Gobierno de Castillo, que hasta ese momento había sumado ocho ministros, siendo éstos los de Relaciones Exteriores, Economía, de Justicia y Derechos Humanos, de Comercio Exterior y Turismo, de Cultura, de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

Mientras Castillo intentó, de manera insólita, girar a una especie de «bonapartismo» al cerrar el parlamento para evitar el golpe, la acción le dio el impulso que le faltaba a las fuerzas de la derecha fujimorista -ya lo habían intentado otras tres veces- de hacer efectiva la destitución a través del Congreso. 

Una vez habiendo hecho realidad el golpe y detenido a Castillo, estalló el descontento popular contra los golpistas, a pesar de que había habido grandes manifestaciones populares en contra de Castillo. Las grandes movilizaciones son el eco de las demandas actuales.

Aquí puede ver las reivindicaciones del «Paro Nacional» en aquel momento, las cuales les serán semejantes, pues, en esencia son las mismas que hoy se escuchan por las calles revolucionadas del pueblo hermano del Perú.

Este es un capítulo más de la lucha de clases, entre la burguesia y su intento por mantenerse en el poder y la clase obrera y campesina que exige nuevas formas de organización estatal las cuales den respuesta a sus necesidades concretas.

El actual gobierno de Dina Boluarte carece completamente de legitimidad, y se desarrolla en un momento de crisis profunda del sistema y de las propias opciones que le brindan al pueblo para mantenerlo contenido.

La crisis del gobierno central es tanta que varios gobiernos regionales han elevado el reclamo de nuevas elecciones y la destitución de Dina Boluarte. Dentro de éstos están: Ayacucho, Puno, Apurímac y Cusco.

La destitución de Castillo podría estar dirigida a un nuevo ascenso de Fujimorismo de forma «oficial» a traves de elecciones, pero, con la entrada de las masivas movilizaciones clasistas, el extremadamente débil gobierno de Dina Boluarte, que tiene como único hilo el Congreso golpista y el reconocimiento internacional, tendrá que danzar ante la crisis, mientras intenta aplacar mediante la represión la movilización popular.

Dina no es más que un títere colocado por el régimen para contener la crisis de un sistema político altamente fraccionado y sin base social, el cual, sin duda alguna tiene la mano del imperialismo norteamericano por detrás.

El día anterior al 7 de diciembre, la embajadora estadounidense Lisa Kenna, quien trabajó durante nueve años para la CIA y fue secretaria ejecutiva del Secretario del Departamento Estado de Trump se reunió con Gustavo Bobbio, quien había sido nombrado ministro de Defensa un día antes.

El propio Bobbio dijo en una entrevista con RPP Noticias, dio la “indicación” al mando militar de desobedecer las órdenes de Castillo el 7 de diciembre y mantener a las tropas en los cuarteles ese día.

Boluarte se reunió con Kenna un día antes de la declaración de Estado de Emergencia a raiz de las movilizaciones “quien reiteró el pleno respaldo de su país a la institucionalidad democrática en el Perú y a las acciones del gobierno constitucional para estabilizar la situación social”, según un tuit de la cuenta oficial del régimen peruano.

Para que no quede duda, el medio de noticias «La Jornada» dio a conocer que militares de la embajada de los Estados Unidos cumplieron un rol clave para coordinar el golpe junto con altos cargos de las fuerzas armadas peruanas. En el articulo se citan fuentes ligadas a las «transnacionales» en Lima que apuntan a una “sofisticada operación de inteligencia” desde septiembre para convencer a Castillo de que contaba con el apoyo de las fuerzas armadas para disolver el Congreso, con el fin de facilitar su destitución.

Para desgracia de la burguesía nacional y la burguesía imperialista, la estabilidad deseada para continuar con la masacre, robo de recursos naturales y la explotación del Perú a guante limpio no será una tarea fácil. Las contradicciones sociales son tantas que Perú puede ser el epicentro de un nuevo gran estallido que sacuda al Continente.

De la misma manera lo puede ser cualquier otro país, ya que los estallidos sociales han aparecido con la gota que derrama el vaso, el vaso de la agresión capitalista, que enfrenta su mayor crisis de todos los tiempos, contra la gran mayoría de la población.

Las organizaciones sociales que están actuando

El papel de los partidos políticos ha sido casi nulo en la Revuelta Popular peruana.

El papel de los sindicatos ha sido muy limitado.

No existen grandes grupos históricos controlados por las tradicionales burocracias.

Por ende, este mecanismo usado por excelencia para quebrar los movimientos al servicio del Estado Burgués Peruano se encuentra muy debilitado. Por esa razón y ante la radicalización de las protestas, el estado por medio de la «nueva presidente» Dina Boluarte ha recurrido a la persecusión y la violencia estatal en primer lugar.

Las movilizaciones en general están conformadas por ronderos y comuneros, sumándoseles pequeñas organizaciones sociales, trabajadores organizados por local de moradia y no como categorias profesionales.

Excepto, el sector minero que se encuentra fuertemente afectado, los bloqueos se extienden a todo el corredor Minero del Sur, que atraviesa las regiones de Arequipa, Apurímac y Cusco. Lo cual le gesta un golpe justo al «higado» de la burguesía, por ejemplo, tres empresas mineras han dejado de transportar concentrado de cobre y La empresa MMG, en Las Bambas, y la Minera Antapaccay también confirmaron que el transporte de mineral fue suspendido debido a los piquetes en las zonas.

Que en las manifestaciones en su mayor nivel sean los campesinos, indigenas y ronderos los que estén en mayor medida en las protestas con sus organizaciones tiene que ver con las características específicas y actuales del país.

Las revueltas que hemos visto en Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Haiti y en varios otros países son una especie de ensayos de las revueltas que vendrán y que serán mucho mayores debido a la creciente presión del capital en crisis.

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1 comentario en «PERÚ A DOS MESES DE PROTESTAS POPULARES»

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