¿Que es la RED AIDDHF? ¿Cual es su importancia hoy, cuando cualquiera puede ser un terrorista para los Estados?

¿Que es la RED AIDDHF? ¿Cual es su importancia hoy, cuando cualquiera puede ser un terrorista para los Estados?

¿cuales son los principios sobre los cuales nos agrupamos? ¿Cual es nuestra lectura de la situación mundial? y una breve descripción de las libertades democráticas en algunos países de la región

“Red por la Amnistía Irrestricta y la Defensa de los Derechos Humanos y Fundamentales” se plantea cumplir un papel esencial para los pueblos, movimientos sociales y los ciudadanos en el contexto de crisis global del sistema capitalista, como también a nivel nuestra patria grande en América Latina y el Caribe.

El genocidio de parte del Estado Sionista de Israel sobrered Palestina, está llamando mucho la atención de todos los luchadores sociales y pueblos del mundo, generando grandes movilizaciones de condena y solidaridad internacional. Hoy son nuestros hermanos de Palestina, mañana podemos ser nosotros.

Estamos en presencia de la crisis global de un patrón civilizatorio antropocéntrico, monocultural y patriarcal, de crecimiento sin fin y de guerra sistemática contra las condiciones que hacen posible la vida en el Planeta Tierra. La civilización capitalista de dominio científico tecnológico sobre el conjunto de la naturaleza, que identifica el bienestar humano con la acumulación de mercancías y el crecimiento económico sin límite -que tiene al capitalismo neoliberal como su máxima expresión histórica- está llegando al límite.

Su dinámica destructora de mercantilización de todas las dimensiones de la vida está, aceleradamente, socavando las condiciones que la hacen posible.

El capitalismo requiere, como condición de reproducción de sus patrones de acumulación, un crecimiento económico permanente, lo cual, obviamente, no es posible en un planeta finito.

En la medida en que busca sobrepasar los límites, incorporando nuevos territorios, explotando nuevos bienes comunes, apropiándose del conocimiento de otros, y manipulado los códigos de la vida (biotecnología) y de la materia (nanotecnología), se va profundizando una dinámica destructiva y se va acelerando la aproximación hacia dichos límites.

En el momento histórico en que la humanidad tiene mayor urgencia de la diversidad y multiplicidad de culturas, formas de conocer, pensar, formas de vivir dentro del conjunto de las diversas formas de la vida (como condición de posibilidad para responder a esta crisis civilizatoria), pueblos y culturas originarias, indígenas y campesinas del todo el Planeta están siendo amenazadas por el avance inexorable de la lógica del proceso de acumulación sin limites del gran capital.

Hoy, la situación que confrontamos no es si el capitalismo podrá sobrevivir esta crisis civilizatoria. Si en poco tiempo no logramos ponerle freno a esta maquinaria de destrucción sistemática, lo que está en juego es si la Humanidad podrá o no sobrevivir el colapso final del capitalismo.

En los 200 años de la Doctrina Monroe, el Imperialismo de los Estados Unidos ha transformado a América Latina en su patio trasero, con enorme presencia creciente de bases militares, mediante el sometimiento y manipulación de los gobiernos y regímenes políticos para defender sus intereses económicos y geopolíticos.

Como lo ha dicho de manera muy clara la general, jefe del Comando Sur (South Com) del Pentágono, Laura Richardson, “América Latina es muy rica en recursos minerales, en agua, en agropecuaria, en mano de obra, y por eso debe ser fuertemente controlada, tanto en relación a la entrada en la región de otras potencias rivales, como Rusia y China, y obviamente también en relación a gobiernos nacionalistas y populares que quieran defender la soberanía en contra de las imposiciones norteamericanas”.

El mundo está ante la presencia de la crisis mundial del capitalismo, donde vemos con preocupación los límites de supervivencia del planeta, desigualdad social, asaltos a la democracia, estados de guerra permanente y pueblos en movimiento y resistencias. En este contexto, los Estados Unidos han aumentado su control de la región, conscientes que enfrenta su mayor crisis histórica, para salir de la cual, adoptan abiertamente como principal mecanismo de salida la guerra.

Desde 2019, pero principalmente después de la “pandemia del Covid 19”, la economía de los Estados Unidos estaba muy debilitada con sus grandes empresas, que de hecho son los enormes carteles que controlan el mundo, se ha visto con enormes dificultades para generar ganancias y prosperidad.

Las condiciones de vida de los propios norteamericanos han empeorado mucho, lo que ha generado las mayores huelgas en los últimos 40 años.

La deuda pública se ha disparado a casi US$ 35 billones (trillions) obligando al gobierno a pagar tasas de intereses enormes, generando un déficit obsceno.

El complejo industrial militar, con su producción desenfrenada de armas, es lo que está haciendo mover la economía de nuevo, aunque de manera parcial, pero no es suficiente. Es por esas razones que las grandes potencias, y en primer lugar los Estados Unidos, buscan chuparnos hasta la última gota de sangre.

Las reacciones de los pueblos han sido enfrentadas con el aumento de la opresión y la represión abierta.

La respuesta de los luchadores sociales y antiimperialistas que defendemos las libertades democráticas fundamentales y la soberanía en contra de las potencias extranjeras debe ser la unidad con un profundo sentido Internacionalista y Antimperialista. Porque juntos y unidos, en torno a objetivos concretos, es que somos fuertes.

La situación de las libertades democráticas en algunos países de la región

En Perú, la revuelta popular en contra de la golpista Dina Boluarte ha sido enfrentada con más de 70 manifestantes asesinados, centenas de presos políticos, inclusive el presidente Pedro Castillo, y el aumento del papel represivo de la policía y el Ejército. Todo bajo la constitución fujimorista de 1993 y con la ayuda abierta de los Estados Unidos, con el ingreso de tropas, sobre todo en la Región Andina del Sur, donde el estallido social ha sido más amplio y contundente.

A todo eso hay que sumarle los crecientes lazos de los aparatos del estado con bandas criminales locales, de Colombia, Venezuela y Brasil, principalmente.

Los Estados Unidos están por detrás de las principales acciones de esas bandas, y lo hacen a partir de la DEA y de la CIA, con el objetivo de obtener recursos que no son públicos y que no pasan por el control del Congreso para desarrollar acciones en contra de los gobiernos democráticos y de los pueblos de la región.

Colombia, donde hay nueve bases norteamericanas instaladas, es el estado pionero de la consolidación del estado narco-paramilitar que ha sido extendido a otros varios países de la región.

Las violaciones a los Derechos Humanos, los asesinatos por el Ejército por medio de falsos positivos, los desplazamientos en masas hacen parte de la cotidianeidad.

En México, el presidente AMLO ha debido convivir con un país dividido entre carteles hace décadas. Ha intentado algunas medidas soberanistas, como la renacionalización de Pemex (Petróleos Mexicanos), pero no lo ha podido hacer porque la derecha pro yanqui mantiene la mayoría en el Congreso, así como sucede en casi toda América Latina.

En las elecciones del año pasado, los Estados Unidos no se la pondrán nada fácil a AMLO y lo más probable es que enfrente algo parecido con lo que le pasó a la candidata de Rafael Correa en Ecuador, donde crearon un estado de estupor y miedo generalizado, a partir del asesinato de varios dirigentes políticos, y que llevó a la victoria de Golvea y del conjunto de la derecha.

La acción de las bandas del narco tráfico en Ecuador se ha generalizado como sucede en casi toda América Latina, con la consecuente violación recurrente a los Derechos Humanos y el gatillo fácil que viene desde esas bandas y del propio estado.

En Chile, la revuelta popular de octubre del 2019 ha sido contenida por la brutal represión del gobierno Piñera, pero con la continuidad de sus políticas en el gobierno Boric, que no ha liberado a los presos políticos, ha impuesto una intervención militar aún peor de la de Piñera en los territorios Mapuches del Wallmapu, que ha entregado sectores importantes del cobre y del litio, que están en la base de la economía, y que ha aumentado sensiblemente la represión de la protesta social.

En Brasil, la nueva victoria de Lula no ha renovado las esperanzas por un gobierno más o menos nacionalista, sino que sucedió en el marco del “frente amplio” con toda la derecha, menos el bolsonarismo, y con el apoyo abierto del gobierno Biden.

Con el golpe de estado bolsonarista semi fake del 8.1.2023, una buena parte del bolsonarismo pasó a hacer parte del gobierno Lula/ Alckmin. Alckmin es un elemento de la derecha pro norteamericana, probado en cuatro gobiernos en el principal estado de la Federación, San Pablo.

Las leyes profundamente represivas han aumentado asustadoramente. Varias de ellas, siguen el modelo de Perú, Chile y Colombia, tramitan en el Congreso y representan una grave amenaza en contra de los luchadores sociales.

En el marco de lo señalado, las organizaciones integrantes de la Red por la Amnistía Irrestricta y la Defensa de los Derechos Humanos y Fundamentales, hacemos un llamado, a todos los pueblos y movimientos sociales, reconociendo las identidades preexistentes y respetando las autonomías organizativas, a CONFORMAR UNA PLATAFORMA UNITARIA DE LUCHA.

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