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LA CRISIS DE VENEZUELA Y SUS SALIDAS

LA CRISIS DE VENEZUELA Y SUS SALIDAS

Las sanciones financieras iniciaron en el 2017. Las sanciones económicas fuertes iniciaron en el 2019, cuando la crisis ya estaba instalada hacía varios años. Hasta ese momento, la economía había caído un 40%, la caída más grande de América Latina, ya tenía hiperinflación y un salario mínimo de US$ 2 mensuales.

El Banco Central de Venezuela reportó recientemente 12 meses consecutivos con una inflación inferior al 50%.

En el 2021, de acuerdo con los datos oficiales, la inflación habría sido del 686,4%. Hasta el 2021, la hiperinflación habría sido de las peores de la historia. 

Se cree, porque no hay datos oficiales, que en año 2021, la economía haya crecido aproximadamente un 4%. Considerando este dato, Venezuela precisaría de 40 años con esa tasa de crecimiento para volver a los niveles del 2013.

La economía de Venezuela ha mejorado un poco debido a la mejora de la economía mundial, lo que ha llevado al aumento de las remesas por los seis millones de venezolanos emigrados.

Los precios del petróleo han mejorado bastante en el mercado mundial.

El gobierno venezolano ha encontrado algunas formas de driblar las sanciones impuestas por el imperialismo norteamericano.

El fin de la pandemia a partir del fin de las cuarentenas favoreció la circulación de mercancías.

El efecto de las sanciones impuestas por el imperialismo norteamericano sobre la economía venezolana son muy fuertes, pero no son las culpables principales de la crisis. 

Las sanciones financieras iniciaron en el 2017. Las sanciones económicas fuertes iniciaron en el 2019, cuando la crisis ya estaba instalada hacía varios años. Hasta ese momento, la economía había caído un 40%, la caída más grande de América Latina, ya tenía hiperinflación y un salario mínimo de US$ 2 mensuales.

Las salidas del gobierno Maduro para la crisis

Lo primero que debe ser destacado es que no han habido mejoras sociales profundas ni cambios estructurales.

Las salidas del gobierno Maduro para la crisis han sido enfocadas en medidas que mantienen los privilegios de la burguesía, tanto la tradicional como la boliboburguesía. El efecto colateral ha sido el aumento exponencial de la pobreza.

A la libre circulación libre dólar y a la mayor circulación de euros y de pesos colombianos, se le suman las importaciones libres de aranceles en bodegones.

Los bodegones son negocios que se facilitan gracias a una política cambiaria que favorece las importaciones. Gozan de importaciones puerta a puerta, de aranceles cero, no pagan IVA (impuesto sobre el consumo) y son favorecidas por la moneda local que está muy sobrevaluada, quizás sea la moneda más sobrevaluada del mundo. Al mismo tiempo, las condiciones para la exportaciones son de las peores en el mundo. 

Los empleados públicos reciben sus sueldos en Bolívares el equivalente a 27 dólares mensuales, lo que se complementa con bolsas de comida y algunos bonos. 

Los niveles de pobreza son muy grandes. Debido a las políticas del gobierno, Venezuela tiene hoy una de las canastas básicas más caras de América Latina, que cuesta US$ 400 para alimentar precariamente a una familia de cinco personas. 

La consecuencia de las políticas públicas ha sido  el empeoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, el aumento de la desigualdad que según el coeficiente Gini sería el sexto país más desigual del mundo.

Venezuela desde el 2013 perdió más del 80% de su economía formal. Esa sería la tercera peor crisis del capitalismo reciente.

La salida revolucionaria para la crisis

El gobierno Maduro ha contado con varios factores de descompresión social. Entre ellos están la emigración del 20% de la población, el apelo del nacionalismo ante el aumento de la agresión del imperialismo, la cooptación de las fuerzas armadas por medio del incentivo semi disfrazado a la corrupción, el hecho de mantener los programas sociales y la fuerte cooptación de las burocracias de los sindicatos, movimientos sociales y partidos políticos, el apoyo de Rusia, China e Irán.

Estos mecanismos han permitido la sobrevivencia del gobierno Maduro y del “chavismo”.

Conforme la crisis capitalista mundial continúa desarrollándose, esos factores de contención tienden a debilitarse mientras los problemas estructurales aparecen con más intensidad.

Tanto en Venezuela como en toda América Latina, la temperatura social sigue aumentando ante el estupor semi generalizado de que “nadie hace nada”.

Una situación similar existía en 1989, cuando un tarifazo realizado por el gobierno de Carlos Andrés Pérez llevó al “Caracazo” que fue el primer levante de masas contra el llamado “neoliberalismo” en el mundo y que dejó un saldo de varios millares de muertos.

El próximo período es de enfrentamientos abiertos entre la burguesía y los trabajadores, un período de guerras contrarrevolucionarias que cargan en su seno las revoluciones, y viceversa.

El germen de la revolución sigue creciendo. El deber de los revolucionarios es prepararse desde ya para actuar en el próximo período que, a pesar de que ya se abrió, aún deberá aparecer de manera clara.

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