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DÍA DEL MAESTRO PERUANO

DÍA DEL MAESTRO PERUANO

Hugo Flores Del Carpio.
Perú, 6 de julio de 2022.

El protectorado de San Martín y el 6 de julio.

Después de haberse declarado la independencia de Argentina y de Chile, el general Don José de San Martín continúa con la campaña libertaria rumbo hacia Perú por vía marítima. Desembarca en Paracas (Ica), el 8 de septiembre de 1820, proclamando la independencia del Perú el 28 de julio de 1821 y, el 3 de agosto de ese año, asume el protectorado (gobierno provisorio).

Durante su protectorado, San Martín va tomando una serie de decisiones en el ámbito político-administrativo, con la finalidad de comenzar a organizar el naciente Estado peruano. Una de sus decisiones tomadas estaban relacionadas con el sistema educativo y se fundan los primeros centros de educación del Perú como nación independiente. Es así que el 6 de julio de 1822, El Libertador funda la primera “Escuela Normal de Varones”, donde se comienzan a formar los nuevos educadores del Perú.

Importancia de la Escuela Normal.

La Escuela Normal, en el transcurrir de su historia, va dando importantes aportes al sistema educativo peruano, va tomando diversos nombres y mereciendo mayores categorías como reconocimiento. En la actualidad, se ha convertido en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, conocida como La Cantuta, con sede en el distrito de Chosica de la ciudad de Lima.

De sus aulas han egresado importantes profesionales que han sabido contribuir a la educación en el Perú. Uno de ellos es José Antonio Encinas, uno de los más reconocidos educadores del Perú y que también llegó a ser uno de los docentes más memorable de la mencionada casa de estudios.

Día del Maestro: 6 de julio.

En mérito a lo anterior, el gobierno de Manuel A. Odría oficializó, mediante Decreto Supremo del 4 de mayo de 1953, el 6 de julio como Día del Maestro. Un merecido reconocimiento a quienes eligieron la profesión más importante de una sociedad. Un merecido reconocimiento que debe unir el pasado con el presente y el futuro del Perú.

El pasado.

Nuestros antepasados, los Incas, forjaron un gran Imperio. En la sociedad que construyeron, los amautas (maestros u hombres sabios en el idioma Quechua), tenían un sitial especial y gozaban del reconocimiento de la sociedad Inca. Era tanto el prestigio social del que gozaban, que formaban parte del Consejo Imperial del Sapa Inca (máximo organismo político del Imperio incaico). Es decir, los maestros en el Tahuantinsuyo o en el Imperio de los Incas, eran uno de los eslabones básicos del desarrollo del imperio.

En el presente.

En la actualidad sucede todo lo contrario. Tanto los maestros como la educación se encuentran postergados. Los diferentes gobiernos no les han dado el estatus que se merecen y no asumen la responsabilidad de convertir a la educación en un baluarte para nuestro desarrollo y a los maestros y estudiantes en sus actores principales.

La actual crisis sanitaria que se continúa viviendo en el país, lo único que ha hecho es poner al descubierto las graves falencias de nuestro sistema educativo. Además, el ámbito educativo en el Perú ha devenido en un sector muy conflictivo dentro de la sociedad peruana.

El Futuro.

Sin embargo, el sector educativo seguirá siendo un sector de vital importancia para la transformación del país y el rol fundamental lo tienen asignado los maestros.

En el proceso de formación de la persona, pasando por la niñez, la adolescencia y la juventud, hasta convertirse en un profesional o, simplemente, hasta insertarse en la vida laboral… el maestro es el vínculo fundamental. El maestro es el que media, durante todo ese proceso, entre la familia y el hijo que le confían, entre la sociedad y la nueva persona que se va edificando, entre la sociedad y el adulto que aún continúa formándose y capacitándose.

El maestro es el presente que media entre el pasado que se tuvo y el futuro que se quiere tener. En nuestra sociedad actual, la fuerza fundamental para un cambio favorable de nuestro sistema educativo está en la fuerza del maestro.

Confiar en el maestro.

Nuestros maestros batallan en el aula para transmitir de la mejor manera sus enseñanzas a los estudiantes. Batallan todos los días contra un cúmulo de dificultades, incomprensiones, postergaciones, olvidos y hasta con sus propios problemas gremiales. Es por ese motivo que, a pesar del estado en el que se pueda encontrar tanto el maestro como la educación, el maestro tiene la enorme responsabilidad de buscar todos los medios para no detener su superación personal y profesional.

Asimismo, desarrollar su capacidad resiliente, de compromiso social, y de unidad organizativa, de cara al cambio de nuestro sistema educativo y de nuestra sociedad. Y el pueblo debe apoyar sus esfuerzos y saber confiar en sus maestros.

Para hablar de desarrollo primero hay que hablar de educación.

No existe peor contradicción que hablar de desarrollo sin antes hablar de educación. Cualquier proceso de desarrollo para consolidarse y estar en mejores condiciones de seguir alcanzando mayores niveles, necesita necesariamente de la educación.

Los diferentes niveles de desarrollo que se puedan alcanzar, si no han tomado en cuenta a la educación, son como un globo inflado que, al menor pinchazo, se destruyen fácilmente. En el desarrollo personal, familiar y social, deben estar presentes de manera sustancial la educación, la formación, el conocimiento. De esa manera nos fortalecemos, nos vamos descubriendo y podemos crecer sin límites. Es decir, la educación, en términos generales, es la primera fortaleza para propiciar el cambio personal y el cambio social que nos lleve al desarrollo.

El maestro y el ejemplo.

Dentro de una sociedad, el profesiónal de la educación es el maestro y tiene que ser muy consciente del rol que está llamado a cumplir dentro de ella y no debe soslayar su responsabilidad. Muy por el contrario, la debe asumir como su mayor reto ante la vida. No importando la especialidad que tenga, su labor debe estar dirigida, sobretodo, a la mente y al corazón de sus estudiantes, a su desarrollo personal para propiciar el desarrollo social.

En esa labor, el ejemplo es la mejor forma de enseñar, es la mejor manera de demostrar en los hechos todo aquello que se enseña. El ejemplo es el conocimiento hecho realidad en la vida de quien enseña. El maestro debe trascender al instructor, al capacitador, facilitador, coaching, profesor o al catedrático. Y trasciende cuando enseña con el ejemplo.

Prepararse para dar lo mejor.

El maestro es también un ser humano con sus virtudes y defectos. Sin embargo, debe tener en cuenta que al decidir abrazar la condición de maestro está asumiendo una delicada e importante responsabilidad, ante sí mismo y ante la sociedad. Esa responsabilidad le exige saberse preparar de manera integral.

A pesar de las dificultades y de las limitaciones que en ese camino pueda encontrar, tiene que saber engrandecerse cada día… porque solo se da lo que se tiene. Dentro de todas las formas de preparación que conciba el maestro, debe tener en cuenta tres áreas que permitan darle integridad a su formacion: la personal, la profesional y la social.

En lo personal.

La preparación personal debe estar dirigida a su formación como ser humano, a su superación personal, a elevar su calidad y dignidad como persona y a sentir amor por su semejante. El maestro debe ser una persona altamenta humana, transmitir humanidad y estar genuinamente interesado en los demás. A partir de allí, debe movilizar su vida en el aula y fuera de ella y movilizar la vida de sus estudiantes. Lo debe hacer cargado completamente de vitalidad, sintiendo y haciendo sentir la vida a sus estudiantes con esperanza en el futuro que se quiere tener.

En lo profesional.

Siempre hay que hacer el esfuerzo por saber más, por dominar mejor los conocimientos de nuestra especialidad y por volvernos en una voz autorizada en los temas que enseñamos. Una de las características del mundo actual, en el ámbito educativo y laboral, es la velocidad con que se multiplica el conocimiento y el alto grado de competividad. El maestro debe ir a ese ritmo y ser altamente competitivos.

Debe hacerlo por el mismo, por sus estudiantes y por nuestra sociedad.

En lo social.

Vivimos en sociedad, la sociedad es interdependencia. Todos nos necesitamos para vivir mejor, nadie puede desarrollarse aislándose de los demás. Por ello, nuestra educación y nuestra formación deben llevar el sello del compromiso social, que el maestro lo debe saber imprimir.

El maestro debe ser el primer comprometido y debe enseñar a comprometer los esfuerzos, los conocimientos y los sueños por lograr una sociedad mejor para todos.

Liderazgo en la educación.

Existen personalidades de los diversos sectores de la sociedad, a quienes no les agrada hablar de liderazgos y no le otorgan el reconocimiento adecuado. Algo similar sucede con dirigentes de muchas organizaciones y dentro de ellas, las gremiales y políticas, que no logran entender la real importancia que tiene. Y si lo entienden, es más declarativamente porque en su conducta organizacional no se refleja esa importancia. Y, por lo tanto, no construyen liderazgos.

La organización y el liderazgo son un binomio natural. Si no lo entendemos así, no los vamos a trabajar en armonia y las dolencias por algún lado van a aparecer.

Una organización debe saber impulsar sus propios liderazgos. De esa manera, sus líderes, impulsarán aún más la fortaleza de la organización. Por todo ello, lo que una organización representa y como lo representa debe estar abonado por buenos liderazgos.

Las grandes organizaciones, generalmente tienen grandes líderes. Y si observamos bien a las organizaciones que se encuentran debilitadas, nos vamos a dar cuenta de que una de sus falencias es la ausencia de liderazgos adecuados, o no le dan la importancia requerida, por eso no construyen liderazgos o los construyen con equivocaciones.

Un educador… un líder.

Y hablando de educación, dentro de ese sector, sus organizaciones representativas deben darle la importancia requerida a sus liderazgos y deben saberlo construir. Los grandes líderes han sido también grandes educadores y formadores de liderazgos. Siendo la educación y el maestro factores fundamentales para el desarrollo personal y social, la importancia del liderazgo en la educación y de educadores líderes no tienen la menor duda.

Un ejemplo de liderazgo en la educación.

En el Perú y en América Latina encontramos valiosos ejemplos de liderazgo en la educación que tuvieron como protagonistas a excelentes educadores. Uno de ellos fue el argentino Domingo Sarmiento. La esencia de Sarmiento fue su condición de docente y de pedagogo, pero también fue escritor, periodista, militar, estadista y político argentino. Llegó a ser gobernador, presidente de la Nación, senador nacional por su provincia y ministro del interior.

Como gobernador de San Juan decretó la obligatoriedad de la enseñanza primaria y como presidente de su país logró triplicar la población escolar.

El Padre del Aula.

Domingo Sarmiento unca dejó de ser un educador y su mayor legado fue su lucha por la educación y la cultura de su país. La Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas, celebrada en Panamá, del 27 de septiembre al 4 de octubre de 1943, estableció el 11 de septiembre como Día del Maestro para todo el continente americano en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, conocido como “El Padre del Aula”, quien falleció un 11 de septiembre de 1888.

Feliz día maestro.

Un feliz día a todos los maestros y a todos aquellos que, sin ser educadores de profesión, ejercen tan noble e importante función en las diferentes áreas del saber y del desarrollo personal y social. Un feliz día a todos los maestros del Perú. Y, aunque en cada país se celebra en fechas diferentes, un feliz día a todos los maestros de nuestra América y del mundo.

Educación para conquistar el futuro.

Hace 203 años, el 15 de febrero de 1819, el Libertador Simón Bolívar, en su famoso discurso de Angostura nos dijo que “por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza” y que “un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”.

Es decir, nos estaba hablando de la gran importancia que tiene la educación y el conocimiento para conquistar la libertad y el futuro que deseamos.

¡Felíz día Maestro!
¡Felíz día Maestra!

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